Lo bueno y lo malo de internet es la inmediatez. Cualquier cosa que ocurre en cualquier lugar del mundo puede estar a disposición de cualquiera que se conecte a la red en cuestión de minutos. Cualquier ciudadano casi se puede convertir en reportero. Colgar cualquier video en You Tube ya es un juego de niños. Todos debemos tener muy presente que cualquiera con un simple teléfono móvil nos puede hacer protagonistas sin quererlo.
No creo que Camps haya querido convertirse en protagonista del video que a estas horas ya ha visto medio país. Ni creo que deba repetir la experiencia. Ver a todo un President de la Generalitat Valenciana discutiendo con un ciudadano que le increpaba y le insulta -no importan los insultos- es un hecho que avergüenza a todos quienes desde distintas posiciones políticas trabajamos cada día por esta tierra. En el sueldo del político está el aguantar las opiniones de los ciudadanos que le han votado, incluso cuando las formas no sólo no son las adecuadas sino que pueden ser reprobables. Pero de la misma manera que ayer se lo pasó bomba delante del público de Cheste mientras conducía el Ferrari hoy toca aguantar todo lo contrario. Sinceramente creo que se ha equivocado y espero que no vuelva a tener la ocurrencia de enfrentarse con ningún ciudadano más que le manifieste públicamente su disgusto. Por mucho que no lo acepte la situación que vive la política valenciana es responsabilidad del propio Camps que no ha tenido el coraje político ni humano de decirle la verdad a sus gobernados. Ha mentido y no sólo una vez sino en reiteradas ocasiones. Su huida hacia adelante no es más que una muestra de su orgullo y de su nula capacidad de gestión cuando se tuercen las cosas.
Mucha gente está harta y cada día son más a quienes se les hace insoportable está situación. El President se niega a aceptar la realidad. Es más la niega. Y de ahí el ánimo tan alterado que manifiesta últimamente. Por mucho que el cuerpo le pida enfrentarse con quien le increpa, por mucho que se sienta víctima de una conspiración la experiencia política y sus asesores deberían decirle que se calme porque si cunde el ejemplo puede encontrarse con que en cada esquina, en cada calle y en cada acto al que acuda hay alguien dispuesto a decirle de todo menos bonito y lo que empezó siendo una anécdota acabará por convertirse en un calvario más para el Molt Honorable.
Hombre, en este caso el "desafiante" ha sido, cuanto menos, cobarde: no se paró a decir las cosas. Actuó mientras huía. Mal.
ResponderSuprimirEs vergonzoso lo de esta gente de la derechona, que den ejemplo algunos como Montilla y su mujer con 14 cargos y sus 14 sueldos.
ResponderSuprimirSi el ejemplo del muchacho es poco edificante, tanto por el lenguaje soez como por la actitud poco digna, la del Molt Honorable es todavía peor, porque a diferencia del chaval, a él se le exige más, digamos, "savoir faire", o "seny" que dicen los valencianos y las valencianas del norte. A ver si la ciudadanía votante se da cuenta que no pueden confiar la Generalitat a un personaje de la enjundia moral de don Francisco. Es hora de probar con otras candidaturas ¿No creéis?
ResponderSuprimirBuenas Tardes Nicolas,
ResponderSuprimirEspero que cuando usted pueda diga que este gobierno cede a los chantajes y que no ha hecho lo que debería.
Recuerde: ¿Puede un país como España cerrar los ojos ante la realidad, saltarse el estado de derecho y sentar un precedente que podría ser invocado para otras situaciones? Si los secuestradores fueran terroristas de ETA, ¿se accedería a sus pretensiones?, ¿entendería la sociedad española, aun reconociendo lo duro de la situación, que se cediera al chantaje?
Jack: llega usted tarde en su recomendación; en mi post del 8 de noviembre "No se puede ceder al chantaje" ya dejé clara mi postura sobre el tema. Esas mismas preguntas que usted plantea ya las escribí yo en el post. No se crea que desde Moncloa dirigen ni mis pensamientos ni mis escritos ni mis posiciones. La uniformidad no existe ni en el PP. Afortunadamente.
ResponderSuprimirEntendiendo que la preocupación de un Gobierno es la de proteger a sus nacionales creo que el tema debió resolverse de otra forma a la elegida. Pero ni estoy de acuerdo con la postura del Gobierno ni con la del PP que en esencia no difiere practicamente en nada. Lo que me preocupa es que de no cambiar la estrategia volverá a plantearse el mismo problema cuando haya más secuestros. El Gobierno debe replantearse este tema y prever que de continuar los atuneros en esas aguas volverá a verse en una tesitura similar. O se busca una alternativa a estos pescadores o los armadores asumen que la seguridad de su actividad privada deben asumirla ellos.
Como ya apunto en el post la actitud del chico, aunque entendible, no puedo apoyarla ni compartirla pero como dice Esquirlas de Aire, Camps tiene la obligación de estar en su sitio y encajar los golpes que le duelen como encaja los aplausos. Ambos no están en el mismo plano y no se les puede exigir la misma actitud. Por otra parte el cabreo de la ciudadanía está más que justificado y aunque Camps no lo entienda lo menos que se le puede pedir es que lo acepte y lo asuma.
ResponderSuprimirHubiese sido interesante ver a alguna persona con más, digamos, argumentaciones y dialéctica que este chico encarándose realmente con Camps.
ResponderSuprimirEl president salió bravuconamente al encuentro, quizá por reflejos viendo que no era más que un jovenzuelo que no aguantaría una buena argumentación, o quizá simplemente por esa sensibilidad que lleva a flor de piel y que saca lo peor de sí mismo.
No obstante, creo que le salió bastante bien para como le podía haber salido.
Totalmente de acuerdo contigo Pedro.
ResponderSuprimirJo també he opinat sobre el vídeo del qual parles, però des d'un altre punt de vista. Per si et sembla interessant.
ResponderSuprimirhttp://www.miquelet.net/blog/?p=288