Lo mejor que se puede decir del programa de Risto Mejide, G-20 en Tele 5, es ¿cómo es posible que con un personaje con un ego tan desbordante no se haya puesto él mismo en la lista de sus 20 nominados? Contrariamente a la canción de Cecilia no tiene miedo y le gustaría ser la novia en la boda, el niño en el bautizo y el muerto en el entierro con tal de dejar su sello personal. Tampoco tiene vergüenza porque en caso contrario no me explico cómo pudo presentar el segundo programa después de haberse visto en el primero.
Patético, lamentable, falto de credibilidad, son algunos de los adjetivos que se me ocurren para una esfinge carente de expresividad ante la cámara. Pretende ser malo cuando lo único que consigue es indiferencia. La indiferencia que en un solo día han debido sentir los 646.000 espectadores que dejaron de verle el jueves después de seguirle en el estreno del miércoles.
Su fama de chico malo que humillaba a los triunfitos que le sufrían aportaba un plus de morbosidad a un concurso en declive. Muchos espectadores sólo se conectaban con el programa a la hora de las nominaciones para ver como los concursantes soportaban estoicos las descalificaciones, humillaciones y burlas a las que se veían sometidos por obligación para continuar en el concurso. Y es que daban pena. Pero los personajes a quienes critica no dan pena. Son gente a la que -en muchos casos- no llega a la suela del zapato -pienso en Fernando Alonso, por ejemplo-, con capacidad y posibilidades de defenderse aunque no creo que se molesten porque lo único que conseguirían es darle más publicidad a un programa que, o mucho me equivoco o será flor de pocos días. Quizá por eso ni se molesta en aprenderse el guión para transmitir un mínimo de credibilidad a sus parrafadas.
Confieso que aguanté hasta el final para poder escribir estas líneas pero cuando íbamos por la mitad de la lista el aburrimiento era tal que me entraron picores por todo el cuerpo. Que mal deben verse los directivos de Tele 5 para tener que sustentar su audiencia sobre programas como este o Sálvame.
A mí no me gustó tampoco el programa, pero al parecer tú y yo somos minoría en este caso, porque "lo petó" en audiencias. De cualquier manera yo esperaba más de Risto. A mí me pareció un programa aburrido y las críticas de Risto me parecen gratuitas y sin argumentación. En fin.
ResponderSuprimirRisto se ha convertido en aquello que critica: un histrión con el ego por las nubes.
ResponderSuprimirNo entiendo a esta persona.De su programa no puedo opinar.
ResponderSuprimirCuando veia la postura y comentarios en OT, creia que era una postura pactada, si no es asi me da pena