'La magistrada proclama la inocencia de los denunciados tras constatar la "inexistencia de indicios" contra ellos'
En noviembre del año pasado saltó a los titulares de las primeras páginas de la prensa e incluso a los informativos nacionales el caso de los cuatro monitores de un colegio que fueron detenidos por la Guardia Civil acusados de un delito de abusos a los menores que cuidaban. La detención realizada con todo tipo de publicidad delante de padres y alumnos fue una parte más de la humillación a la que se sometió a unos jóvenes que lo único que hacían era cumplir con su trabajo. Hoy me sentía con la obligación de escribir sobre ellos porque estoy convencido que, contrariamente a lo ocurrido hace diez meses, nadie o casi nadie lo hará y porque mi trabajo como encargado del comedor de mi colegio me da el conocimiento suficiente sobre su funcionamiento.
Leo en el diario INFORMACION de Alicante en la sección de la comarca de l'Alacantí la noticia de que la juez archiva el caso de los monitores y asegura que no hubo ningún abuso. Es más, la titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Alicante ha decretado el archivo del caso de los cuatro monitores de El Campello que fueron imputados por presuntos abusos sexuales a niños del Colegio Público Rafael Altamira al considerar que "no existen indicios racionales de haberse perpetrado los hechos denunciados". La juez estima que durante toda la investigación judicial no se ha hallado ninguna prueba contra ellos y recuerda que los abusos fueron descartados tanto por los psicólogos que atendieron a los menores como por las compañeras que trabajaban con los cuatro chicos en el servicio del comedor del centro escolar. El análisis de la ropa interior de una de las niñas en el que se concluye que no había restos orgánicos de ninguno de los jóvenes ha sido el dato definitivo para que la juez decidiera zanjar el caso. El "sobreseimiento definitivo y archivo" deja claro que la juez no tiene dudas sobre la inocencia de los cuatro monitores.
Quienes conocemos bien el funcionamiento de los comedores escolares siempre tuvimos nuestras dudas, y en ocasiones más que razonables, sobre la veracidad de los hechos que se les imputaron y que les llevaron a soportar la humillación pública a la que fueron sometidos. Cuando se releen las informaciones sobre las detenciones es fácil intuir que no fueron improvisadas. Como declararon las monitoras el trabajo de atención a los niños y niñas supone de hecho "la práctica inexistencia de tiempo y lugar por parte de los imputados para cometer dichos abusos".
Pero hay un aspecto preocupante no sólo para estos chicos sino para el resto de monitores "masculinos" que trabajan en los comedores escolares y cuya remuneración les permite una cierta independencia económica para cubrir sus gastos. Muchos son estudiantes y buscan con los 400 € que cobran por las tres horas de trabajo diarias tener una ayuda para sus estudios. ¿Qué encargado de comedor se atreverá a partir de ahora a contratar chicos? Ante la duda de chico o chica la decisión está bastante clara. ¿Qué encargado de comedor va a permitir que un monitor limpie a un alumno de infantil que no ha controlado sus esfínteres? Suele ser bastante frecuente, sobre todo en tres años. ¿Pero por qué se ha de poner bajo sospecha el trabajo de un varón por el hecho de serlo?
El daño hecho a las personas implicadas y al colectivo en general es muy importante dado que se ha puesto bajo sospecha el buen hacer de unas personas que tratan a los alumnos como a hijos. Es justo restituirles el honor que una acusación infundada les arrebató un día de noviembre. Les han arruinado la vida familiar, personal, social y laboral. ¿Quién les compensará por este atropello? Los primeros que tienen la ocasión de hacerlo son los medios de comunicación dedicándoles los mismos titulares y la misma relevancia que les dieron hace diez meses pero no parece que lo vayan a hacer porque ya no son motivo de escándalo ni de morbo. A partir de ahí no estaría de más investigar la actuación de los agentes que intervinieron en las detenciones. En cuanto a los padres desconocemos que había detrás de esas denuncias tan graves pero es evidente que hay acusaciones que o se hacen con pruebas o es mejor no hacerlas. Ahora es el momento de pedir responsabilidades.
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ResponderSuprimirEl comentario anterior ha sido suprimido por proferir insultos.
ResponderSuprimirInteresantísimo post. Escribí sobre el asunto y volveré a hacerlo.
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