El vicepresidente primero del Consell, Vicente Rambla, ha asegurado hoy que se sienten "claramente perseguidos en este momento" y "claramente vigilados", y que tienen "datos objetivos" que pueden "confirmar" la existencia de escuchas pero de nuevo, una vez más no aporta ni una sola prueba.
Quieras que no tanta denuncia de sentirse vigilados me hace reflexionar sobre quién puede tener interés en vigilar al Consell y a sus miembros porque es bien cierto que a nadie le gusta que le vigilen. Transitar por un lugar donde las cámaras siguen los pasos de cada uno de los que por allí pasan me suele dejar con una cierta intranquilidad porque nunca se sabe quien estará detrás de la cámara y no puedo saber que harán con esas imágenes que han captado. Pero en democracia el poder -teóricamente- no puede hacer de su capa un sayo; existen contrapesos para que no derive en tentaciones autoritarias. La oposición parlamentaria es uno de esos contrapesos que tiene como obligación vigilar y controlar la labor de Ejecutivo y lo tiene por mandato constitucional. Otra cosa es que el Ejecutivo no quiera someterse a ese control, a esa vigilancia y utilice cualquier argucia legal y parlamentaria para evadirse, para zafarse de su obligación de sometimiento al control que marca nuestro marco legal. Y en eso el Consell y su jefe a la cabeza son auténticos expertos.
Hay otros organismos que también tienen como función el control y vigilancia del Gobierno y que no siempre obtienen la respuesta que merecen por parte de este. La Sindicatura de Greuges y la Sindicatura de Comptes son buenos ejemplos de lo que afirmo.
Pero por encima de todo lo comentado el Consell haría bien en sentirse vigilado y controlado en su labor diaria por aquellos que son los primeros interesados en que se actúe con limpieza, honestidad y en defensa de sus intereses, los ciudadanos. Por supuesto que los vigilamos aunque no les guste y se resistan a ello. ¿Acaso nos toman por tontos?, ¿creen que su política de ocultación de contratos, derroches y mentiras no les va a pasar factura? No se puede engañar a todos todo el tiempo y el caso Gürtel - con independencia de lo oportuno que resulta tener amistades en las instituciones implicadas- acabará pasándoles factura. Al menos así lo espero. Muchas cortinas de humo y muchos amigos del alma más van a necesitar para que eso no ocurra. Se creían intocables pero ha resultado que no lo son tanto. Sí, somos los valencianos quienes les estamos vigilando; no hay que buscar más lejos ni montar más teorías conspirativas para buscar a los responsables de la vigilancia. Estamos por aquí, por todas partes. En esta ocasión no les ha pillado la pasma, les han pillado los ciudadanos.
Pues teniendo en cuenta que en Madrid se han "autoespiado", qué quieres, no me extraña que estén paranoicos/as y vean espías, hasta de la T.I.A., saliendo de debajo de las piedras, como los escorpiones. Ya verás como al final sale Cotino o Rambla con un micro camuflado en el traje de "For ever young" o Rita en el bolso de "Lui Vuitton", entre las latas de anchoas del Cantábrico ¡Vive Dios, que son producto caro! Y exquisito, por supuesto.
ResponderSuprimirAlguna editorial podría comprarte la idea; filón no falta para unas cuantas ediciones.
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