La derecha mediática y cavernaria lleva unos días que no recibe más que malas noticias. Y así está ella de enrabietada despotricando a diestro y siniestro contra todo lo que se mueve.
Muy a su pesar Zapatero ha estado en la cumbre del G-20 el pasado fin de semana. Y todos sabemos lo que eso les duele. Se congratulan con la boca pequeña de que España haya estado pero no soportan que el presidente Zapatero haya sido quien encabezara la delegación.
En Cataluña han tenido un patinazo de no te menees dado que ni a El Mundo ni a la Cope se les ha concedido ninguna licencia de radio. Aspiraban a cincuenta y han quedado en cero. No es mal resultado para el buen gusto, la decencia y la educación. No se trata de que se censure unos medios. Se trata de evitar el insulto, la chabacanería y hasta la ofensa cuando no la injuria. Los que ahora se quejan celebraron las concesiones de los gobiernos de Camps y Aguirre. Haciendo uso de su "discrecionalidad" les concedieron a ellos las licencias. A sus amigos. Se quedaron mudos cuando a otros grupos empresariales con menor sintonía se quedaron sin ninguna. Todo un ejemplo de ecuanimidad.
Tampoco le va mejor en los tribunales a Fede: ha sido condenado por quinta vez. En esta ocasión por un artículo publicado en El Mundo en el que llamaba a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) el partido de “los terroristas sin arrepentir”, entre otras lindezas.
Las detención del etarra Txeroki es una noticia que satisface a todos los demócratas amantes de la paz de este país pero claro el hecho de que el merito se lo lleve el gobierno socialista de Zapatero ya les alegra menos y el charlatán de la Cope se pregunta para qué detener a los etarras si luego los suelta el Gobierno y les tratan con "un mimo, un cariño..." Como además esta cabreado con el Gran Wyoming lo compara con el etarra y afirma que Txeroki es en lo criminal lo que Wyoming en lo civil.
Si al final tendrá razón. Cuando afirma que “este es un país de paletos ....” Sólo le falta añadir que no hay más que escucharles todas las mañanas en el púlpito de los monseñores.
Esperemos que siga. La mala racha.
Muy a su pesar Zapatero ha estado en la cumbre del G-20 el pasado fin de semana. Y todos sabemos lo que eso les duele. Se congratulan con la boca pequeña de que España haya estado pero no soportan que el presidente Zapatero haya sido quien encabezara la delegación.
En Cataluña han tenido un patinazo de no te menees dado que ni a El Mundo ni a la Cope se les ha concedido ninguna licencia de radio. Aspiraban a cincuenta y han quedado en cero. No es mal resultado para el buen gusto, la decencia y la educación. No se trata de que se censure unos medios. Se trata de evitar el insulto, la chabacanería y hasta la ofensa cuando no la injuria. Los que ahora se quejan celebraron las concesiones de los gobiernos de Camps y Aguirre. Haciendo uso de su "discrecionalidad" les concedieron a ellos las licencias. A sus amigos. Se quedaron mudos cuando a otros grupos empresariales con menor sintonía se quedaron sin ninguna. Todo un ejemplo de ecuanimidad.
Tampoco le va mejor en los tribunales a Fede: ha sido condenado por quinta vez. En esta ocasión por un artículo publicado en El Mundo en el que llamaba a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) el partido de “los terroristas sin arrepentir”, entre otras lindezas.
Las detención del etarra Txeroki es una noticia que satisface a todos los demócratas amantes de la paz de este país pero claro el hecho de que el merito se lo lleve el gobierno socialista de Zapatero ya les alegra menos y el charlatán de la Cope se pregunta para qué detener a los etarras si luego los suelta el Gobierno y les tratan con "un mimo, un cariño..." Como además esta cabreado con el Gran Wyoming lo compara con el etarra y afirma que Txeroki es en lo criminal lo que Wyoming en lo civil.
Si al final tendrá razón. Cuando afirma que “este es un país de paletos ....” Sólo le falta añadir que no hay más que escucharles todas las mañanas en el púlpito de los monseñores.
Esperemos que siga. La mala racha.








Y esperemos que no se les acaben nunca los motivos para echar espumarajos por la boca, porque eso querrá decir que vamos bien o, por lo menos, en el sentido correcto. Ladran, luego cabalgamos.