viernes 3 de febrero de 2012

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ZP

Le he apoyado mucho, sin reservas y lo he criticado mucho, sin piedad. Su primera legislatura fue todo un ejemplo de avances sociales, la segunda un desastre de medidas económicas neoliberales. Desconozco lo que se salvará de sus políticas una vez que el PP de la motosierra acabe de cortar el monte. De su discurso de hoy despedida de hoy en el 38º Congreso del PSOE no creo que valga la pena destacar nada, por esperado. Lo único que se le puede desear hoy es que se vaya en paz. El daño ya está hecho.
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Dos mil años de adoctrinamiento, dos mil años de totalitarismo

Declaraciones del obispo de Málaga, Jesús Catalá, referidas a la eliminación de la asignatura Educación para la Ciudadanía: 

«Lo normal es educación cívica: aquellos temas propios de la convivencia ciudadana, sin entrar en temas que son o bien espirituales o bien religiosos o bien morales, que no le toca a ningún Estado imponerlos, salvo que, como es así, se convierta y sea un auténtico Estado totalitario»

Recapitulemos: enseñar temas espirituales, religiosos o morales es totalitarismo si lo hace un estado pero no lo es si lo hace la Iglesia. Es este caso sólo es adoctrinamiento que es lo mismo que los obispos acusaban a la asignatura. Si adoctrina el Estado es que es totalitario pero si lo hace la Iglesia solo ejercita su labor pastoral. Llevan dos mil años adoctrinando e imponiendo por la fuerza su doctrina.

Lo de la aconfesionalidad del estado aún no lo han entendido. Están consiguiendo el efecto contrario al deseado, cuanto más se esfuerzan en atacar y descalificar la asignatura más y más convencido estoy de su necesidad. y son ellos quienes deberían asistir a unas clases. Aunque fuera en inglés... o en chino.

Últimamente los valencianos tenemos mucha suerte con la colección de personajes que ha parido esta tierra.

jueves 2 de febrero de 2012

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Aliados

'El próximo curso seguramente habrá miles de docentes menos en las aulas y no hay previsión de grandes colas de padres protestando ante las puertas del político de turno para que a sus vástagos no les falte la educación de calidad que se merecen'
Esta tarde, después de clase nos hemos concentrado maestros y profesores, maestras y profesoras de los cinco centros públicos de Mutxamel, donde trabajo, frente al Ayuntamiento en respuesta a la convocatoria realizada por los sindicatos como una medida de presión más para conseguir  que se retire o al menos que se negocie el decreto de recortes aprobado el pasado día 10 por el Consell. No podía por menos que recordar las huelgas y manifestaciones de mi época de estudiante y de alguna manera, me sentían como si tuviera 18 años pero con 50 a las espaldas. Hemos retrocedido 30 años y hay que volver a aquellos tiempos en los que los derechos se ganaban en la calle a base de manifestaciones, de gritos y pancartas.

Y no es que yo sea un entusiasta de estos actos, más bien todo lo contrario, pero ha llegado el momento de decir ¡basta! al atajo de incompetentes y corruptos que nos han llevado a la actual situación. Porque la espiral de degradación de la enseñanza pública valenciana no cesa, más bien todo lo contrario. En una nueva vuelta de tuerca más para acabar con una educación pública, no ya de calidad sino mínimamente digna, la actual consellera, la que se avergüenza de hablar en su lengua materna, ha anunciado el aumento de 3 horas lectivas para el profesorado de secundaria y la reducción de las plantillas de profesorado en Infantil y Primaria. Todo ello supone una disminución de alrededor de 5.500 plazas de docentes, que con la excusa de la "optimización de recursos humanos", no tendrán puesto de trabajo el próximo curso escolar y supondrá de hecho la desaparición de desdobles, clases de apoyo, refuerzos, atención a alumnos con necesidades educativas especiales, etc.

Lo malo es que la batalla de la opinión pública la tenemos perdida desde hace años. La sociedad en su conjunto, y con honrosas excepciones, no valora ni comprende el trabajo que supone la educación de nuestros jóvenes. Los padres en su mayoría, por desgracia, solo aspiran a tener controlados a sus hijos, a que los colegios sean poco más que simples guarderías y ni conocen ni entienden ni quieren conocer ni entender más allá.

Quienes deberían ser nuestros aliados naturales porque todos buscamos lo mismo, la educación de sus hijos, se preocupan mucho porque este año sus retoños posiblemente no tengan carnaval pero se la pela que en el colegio llevemos dos meses sin logopeda y además no se vaya a cubrir la baja, si el centro no dispone de recursos para comprar lo más elemental o simplemente reparar las máquinas que se estropean, o si hemos tenido que dejar de pagar las facturas del comedor para que el colegio pueda seguir funcionando. Eso sí, que no le quiten la ilusión a su hijos de ponerse el disfraz de pirata,  de astronauta o tal vez de princesa. Deberían entender que la frustración es parte del proceso de aprendizaje y que todos maduramos cuando asumimos que en esta vida no lo podemos conseguir todo. Ni siquiera por el hecho de ser niños. Quienes deberían ser nuestros aliados no lo son porque nos ven como el enemigo a batir y si pueden a derribar. Insisto que con excepciones.

El próximo curso seguramente habrá miles de docentes menos en las aulas y no hay previsión de grandes colas de padres protestando ante las puertas del político de turno para que a sus vástagos no les falte la educación de calidad que se merecen. Nosotros, en nuestras aulas y en nuestros centros, continuaremos trabajando con los cada vez más menguados recursos que nos dan nuestros gobernantes, procuraremos sacar lo mejor de nuestros niños, porque a fin de cuentas también son un poco nuestros, y seguiremos dedicando lo mejor de nosotros y de nuestro tiempo a lo que no es sólo una profesión, sino nuestra vocación. Sin esperar ni el aplauso, ni la palmada en el hombro de nadie. Nosotros sí que, con menos, haremos más. Al final no encontraremos más aliados que nosotros mismos.

miércoles 1 de febrero de 2012

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La motosierra y la mentira

¡Ay Francino, como te la ha colado el ministro!


Mintió Rajoy cuando aseguró que no iba a subir los impuestos y los subió a los cinco días. Mintió el ministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo cuando afirmó que las embajadas la iban a ocupar miembros de la carrera diplomática y ahora quiere mandar de embajador a EEUU a Federico Trillo. Ha mentido el ministro de Educación, José Ignacio Wert, cuando esta mañana ha justificado la supresión de la asignatura de Educación para la Ciudadanía acusándola de adoctrinar y utilizando para ello un supuesto párrafo de un supuesto libro de texto que no existe. Ha mentido y además con mala fe. Ha demostrado haber aprendido rápidamente de aquel que le da de comer y además se ha quitado la careta de contertulio dialogante que mantenía en la Ser y se ha revelado como un sectario incompetente que no tiene reparos en mentir como un bellaco.

Hasta ahora el nuevo gobierno, que apenas tiene un mes, solo se ha distinguido por dos hechos: la sustitución de la tijera por la motosierra y la utilización de la mentira como estrategia de comunicación que considera que los ciudadanos somos estúpidos dispuestos a tragarnos sus manipulaciones. Todo un logro para solo un mes. Y la cosa no ha hecho más que empezar. El nuevo gobierno ha abierto el camino al nuevo espíritu nacionalcatólico con el que piensa adoctrinar a la sociedad. Pero el adoctrinamiento solo es posible si el adoctrinado consiente. Y ahí es donde puede tener problemas, y espero que muchos. El fanatismo de este ministro puede mas que el carácter institucional que deben tener sus declaraciones. Este es el gobierno que nos merecemos los españoles y este es el gobierno que tenemos, es así de sencillo.

Como dice mi amigo Enrique Casanova, "a disfrutar de lo votado".

martes 31 de enero de 2012

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Adoctrinadores

El PP lo tiene claro, bueno siempre lo ha tenido, la única institución con capacidad de adoctrinamiento masivo en España es la Iglesia Católica. Y con patente de corso.

El ministro de educación ha anunciado la supresión de Educación para la Ciudadanía porque, según él, es una asignatura que adoctrina, y eso es malo ya que es el Estado quien adoctrina y lo hace a través de los profesores que se convierten en adoctrinadores y transmisores de la ideología del gobierno de turno. Diablos con cuernos, barbas y vaqueros. Y eso es muy malo si ganan los otros.

Ahora bien, no debería preocuparse tanto el ministro porque, a fin de cuentas, siempre está ahí la clase de religión, de doctrina de la religión católica, que no es mala porque ésta sí que la han elegido los padres, no como la impía EpC. Y esta doctrina transmite sus valores, los de siempre, los de toda la vida, los de la gente de bien, los de los sectores más ultras de la sociedad, los de Rajoy, muy distintos a los del rogerío trasnochado. Adoctrinadores profesores de religión en oposición a los de EpC.